“ Menos whatsapp y más ven a verme “

         Siguiendo con el hilo de los problemillas que tenemos respecto a la comunicación entre interlocutores, de los que hablé en el artículo anterior, no he querido dejar pasar la oportunidad, de hacer una mención a los que surgen con nuestro querido “whatsapp”. App conocida y utilizada por todos nosotros para chatear en tiempo real y que lleva funcionando varios años ya.

         Sobra decir, que es una aplicación muy útil, dinámica y divertida y que todos tenemos funcionando casi las 24 horas del día entre conversaciones personales, grupos y listas de difusión.

         Es evidente, que cuando hablamos con alguien por whatsapp, no podemos saber el tono exacto con el que esa persona está diciendote las cosas, al igual que ellos no pueden saber a ciencia cierta el tono con el que las estás diciendo tú.

         A veces, es dificil apreciar, si el tono es jocoso o enfadado, si lo dices irónicamente o de forma sarcástica. A menos que conozcas muchísimo a la persona y la tengas muy “calada”, o ella a tí, y aún así, créeme... podemos equivocarnos. Tampoco disponemos la mayoría de las veces de demasiado tiempo para ser explícitos en nuestras conversaciones por esta vía.

         Es cierto, que contamos con el apoyo de un importante surtido de emoticonos con sus caritas y sus variadas emociones que pueden ayudarnos a reforzar esa información, pero... cuantas veces has preguntado a alguien y te han dicho “estoy bien :)” y luego te has enterado de que esa persona en ese preciso momento estaba ahogándose en un mar de lágrimas... O por qué no, eres tú la persona que has sabido ocultar concienzudamente tu verdadero estado anímico. O... “cariño, esta tarde me voy a ver el partido con mis amigos, te importa?” “Nooooo, Pepe, pásatelo bien! Mañana hablamos... :)” y puuuuuuuf! al día siguiente!!! Prepárate Pepe!!! :& Enfado seguro!!!

         En el artículo anterior, vimos la importancia máxima del lenguaje no verbal. Que un 55% de la información nos llega a través de éste, así como un 38% nos llega mediante el tono de voz y solamente un 7% es la información que nos facilitan las palabras.

         Imaginaos todo lo que se pierde en una conversación de whatsapp.
(Con esto no quiero decir que no tengamos que utilizarlo, por supuesto que sí ¡Es un invento estupendo!)

          Sólo pretendo que seamos conscientes del hecho de lo que perdemos con ello. Una de las mejores cosas que existen... las conversaciones cara a cara, cercanas, en las cuales podemos recibir una información mucho más precisa, de todo lo que queremos comunicar entre nosotros.

         Sin adentrarme mucho en la fisiología de las personas y en toda la cantidad de cosas que decimos “sin decir”, como puede ser, desde la dirección de los pies, que tiene nuestro interlocutor con respecto a nosotros y que nos indicaría si está escuchándonos atentamente o deseando salir por patas de allí!!, pasando por la colocación de sus brazos y terminando por lo que para mí, es lo más clarificador... los ojos. Que según miren hacia arriba, hacia abajo o hacia los lados, a la izquierda o a la derecha, nos está indicando si está recordando o creando, o si piensa en imágenes, sonidos o sensaciones.

         Es cierto que ahora dentro de esta aplicación, tenemos mensajes de audio y videollamadas, que facilitan el que nos lleguen muchos más datos según lo mencionado anteriormente, pero... aún no se ha inventado el que también podamos llegar a sentir el que un/a amigo/a pueda cogerte la mano o darte un apretado abrazo en un momento que lo necesitas.

         Y por muchos “monitos” abrazando o dando besitos que podamos enviar... la calidez de ese abrazo real o lo que pueda reconfortarte esa mano cogiendo la tuya... eso... eso sólo puede pasar a centímetros de distancia.

         Asi que, como la famosa frase del título “menos whatsapp y más ven a verme”, quedemos para charlar, de cosas serias o menos serias, escuchemos las risas y no los “jajajaja” escritos, que no te contagiarán como la risa de ese/a amigo/a que seguro que todos tenemos. Mirémonos a los ojos, analicemos ese lenguaje no verbal, lo que la otra persona nos dice y lo que nos nos dice también y convirtámonos en curiosos observadores, que os puedo asegurar, es muchísimo más divertido.

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Posteado por Rosa Garcia

PNL (Programación neurolingüística).
Gestión de dirección.
Relaciones públicas y protocolo.
Estilismo y asesoria de imagen.
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1 Comentarios

  1. Mª Angeles Téllez Galán Lunes 4 Diciembre 2017 23:00

    ¡Que razón tienes Rosa! Es cierto que estas formas nuevas de comunicación son maravillosas, porque son como una red invisible que está detrás nuestra. En cualquier momento mandas un mensaje y es instantáneo, y puedes percibir que la otra persona está al otro lado. ¿Pero y el tacto? Leí en un articulo que la persona no puede vivir sin el contacto físico, que los abrazos, besos y las caricias son las vitaminas A, B y C del alma. Mientras espero tu próximo post, seguiré mineralizandome y vitaminandome. Un abrazo